Árbol que te abres en flor
como el camino a mis pasos...
en silencio, entrega y rito.
Dolor,
trabajo
y amor,
que recogieron mis labios,
ahogando el beso y el grito
en las pupilas del sol.
Árbol que sin pies caminas
y te escondes en mi sombra,
asomándote a mis sueños,
que vagan
por
las esquinas
en busca de mi memoria,
que se escapó de mi cuerpo
para alcanzar otras cimas.
Brazos del árbol que abrazan
mil voces que son estelas
y van rasgando en el aire
pétalos
de luz,
que estallan
en cristal de primaveras
y que reflejan la tarde
por los patios de la entraña.
Árbol que acunas mi tiempo
en una esfera de soles,
que van contando mañanas,
deshojando
flor
y almendro,
mientras descifran los nombres
del tronco añejo del alma
con letras de tierra y cielo.
La imagen es el árbol, que veo todos los días
cuando camino por la mañana.Lo fotografió
mi compañera y amiga: Mª del Mar Sada.
Madrid-15-marzo-2012
M.Jesús Muñoz











