Camina mujer...
Tus tacones de seda puntean la cara
arrugada del tiempo,
excavan la savia
y emergen ríos
en gorjeos de silencio,
que bordan estelas de plata
desde la atalaya del hombre
a la orilla de tu universo...
Habla mujer...
Tu voz horada y araña
su piedra empolvada del olvido
y despierta el sueño ancestral
del héroe, que se forjó
en sus cuentos de niño:
retorna la valentía,
la constancia y el amor,
acunados por la sabia mano
de los siglos.
Escucha mujer...
Te llama el latido de Dios
en sus venas,
que fluye ligero
hasta tu corazón,
marcando un sereno tic-tac..
Mientras tú te empeñas
en pintarle el cielo
gota a gota,
pétalo a pétalo,
marcando la ruta
de la eternidad.
Imagen de Dimitra Milán, pintora norteamericana.
Madrid 15-marzo-2019
M. Jesús Muñoz
Habla mujer...
Tu voz horada y araña
su piedra empolvada del olvido
y despierta el sueño ancestral
del héroe, que se forjó
en sus cuentos de niño:
retorna la valentía,
la constancia y el amor,
acunados por la sabia mano
de los siglos.
Escucha mujer...
Te llama el latido de Dios
en sus venas,
que fluye ligero
hasta tu corazón,
marcando un sereno tic-tac..
Mientras tú te empeñas
en pintarle el cielo
gota a gota,
pétalo a pétalo,
marcando la ruta
de la eternidad.
Imagen de Dimitra Milán, pintora norteamericana.
Madrid 15-marzo-2019
M. Jesús Muñoz











