Vuelvo a la noche
para hallar el misterio,
que habita y duerme
en mi propio universo;
es mago y es duende.
Duende en los ojos,
duende en el alma,
se me escapa la niña corriendo...
fugaz estrella
enamorada;
siglos latiendo en ese cielo,
raíz y germen
de la palabra,
maga de sueños, maga de aliento.
Aliento y viento,
vuelo en bandada
canto de letras, corro de estrellas
en esta noche clara
y callada;
abro ventanas, sueño despierta,
mientras la niña
corre y escapa:
la Via Láctea abre la puerta.
Puerta del cielo,
que te habita y te duerme;
paras el tiempo,
eres maga, eres duende,
eres flor-sentimiento.
Sentimiento de tierra
manchega,
dignidad y nobleza acunada
por el canto de espigas
y soles;
siglos que en la noche despiertan
labrando sueños
en campo abierto...
coro de lunas, lluvia de flores.
Flores, que en la noche se elevan
en un ramo de luz
y oraciones,
retando al silencio y al olvido;
armonía de luces
y duendes
marcando el camino y el destino.
Soplo de mago,
estela de amores.
Imagen de mi autoría.
Corral de Almaguer 22-julio- 2026
M. Jesús Muñoz.











