Hay un grito de luz,
caen las horas
y adormecen
la cansada pupila
de las sombras,
que, incansables, acunan
el ritual de muerte
de las hojas...
Sombra y luz se unen
en equilibrio,
reflexionan, meditan;
pintan paisajes
dorados y rojizos,
que elevan su calma,
volando, en oración
al infinito.
Se detiene la vida.
Se desnuda, humilde,
la tristeza e interpela
presurosa a la dicha:
No ves que todo pasa
y todo muere, no seas
ilusa, en qué basas
tu afán y tu alegría...?
La dicha mira de frente al sol,
que le envía su último
suspiro; cuyo eco
prende en su interior
una semilla de amor,
que le devuelve
la memoria
del olvido...
Y un grito de silencio
va sembrando la tierra
de cálidos presagios...
"pequeñas flores de otoño"
despiertan la esperanza
y los sueños de aquellos
ilusos, que creen
en los milagros...!
Imagen de otoño de mi amiga Chelo.
Madrid 14-octubre-2026
M.Jesús Muñoz










