Se abrieron a la lluvia y al viento
con el grito del alba
en su cara
en su cara
y la risa del sol en su cuerpo
y danzaron
soltando
su alma
en un rito ancestral,
sin aliento.
sin aliento.
Que pintaba el paisaje de alas
y eran pétalos
del sentimiento,
del sentimiento,
que entregaban la flor de la entraña
olvidando
la vida
y el tiempo...
en un hoy,
sin ayer, ni mañana.
sin ayer, ni mañana.
Eran flores de otoño, sin miedo
con el grito del alba
en su cara
en su cara
y la risa del sol en su cuerpo,
que danzaban
soltando
su alma
en un rito de amor
en el tiempo.
en el tiempo.
Imagen de Google.
Madrid 14-noviembre-2012
M.Jesús Muñoz









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