Ya grita la voz del viento,
apuntan brotes y tallos
al castillo de la sierra,
que empinándose en el tiempo
abre al camino sus brazos
y espera la primavera.
Que va pintando su lienzo
de florecillas y cantos
por el valle y la ladera.
Gorgean los pajarillos,
sienten la fuerza y la savia
cuando el sol se despereza
y va tocando sus nidos
con su calor y su gracia,
desterrando la tristeza.
Danza en la rama el olvido,
mientras la memoria canta
cuando florece la tierra.
Y brota de la laguna
el encanto de un suspiro,
que se extiende por el bosque
cuando aparece la luna
iluminando el camino,
que va recorriendo el hombre.
Es suspiro y es fortuna,
un regalo del destino
que en el corazón acoge.
Imágenes de Google
Madrid 23-enero-2015
M.Jesús Muñoz





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