lunes, 14 de septiembre de 2026

MÍTICO HÉROE DEL SILENCIO...!


Con tu tronco en la tierra
y tus hojas al cielo,
callas, retas al fuego,
a la guerra 
y al tiempo;
a pecho descubierto
rezas, te elevas,
resistes el miedo
y digno te entregas
mítico héroe del silencio...!!

Tu vieja voz me llega
cascada y rota en el viento;
clamas constancia,
paciencia, mientras
caen tus hojas 
doradas al suelo...
Son tus rosas de sol,
que orgulloso entregas
a la vida, ignorando
el tiempo.

Te miro y comprendo
que en tu alma llevas
el mismo universo;
la armonía de las esferas
te inspira y te alienta...
Como humilde sabio,
que creas tu cielo,
aguantas y esperas,
que pase el otoño,
porque todo acaba
y de nuevo empieza...
Mítico héroe del silencio...!

Imagen de Chelo Mendoza.
Corral de Almaguer 14-septiembre-2026
M.Jesús Muñoz

21 comentarios:

Valdo dijo...

Querida amiga, cuando leo un poema o un relato, antes de concluir busco el corazón, el centro de lo que se está diciendo. Si lo tiene, entonces es valioso, sino, vacío.
En tus poemas siempre aparece ese corazón, ese eje, o alma también. Puedo equivocarme, o tal vez ocurra que tiene varios corazones, pero lo encuentro aquí: esas rosas de sol.
Es la dignidad de la entrega, un símbolo maravilloso de no sentir la derrota en perder parte de uno mismo, aceptar con sabiduría el ritmo de la vida (que es sabiduría en si mismo).
Siempre sabés encontrar lo esencial de lo que ves.
Abrazo cálido.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Gracias Valdo. Realmente me ha sorprendido tu rapidez y la profundidad de tu comentario...El árbol es un gran maestro de todos los valores que nos faltan...La naturaleza siempre me hace reflexionar...Mi abrazo entrañable, amigo.

J.P. Alexander dijo...

Profundo y dulce poema. Te mando un beso.

Juan L. Trujillo dijo...

Amiga, ¡Sentiré en los adentros, el dejar de leer tu versos!
En ellos pones tu alma a la interperie y te brota esa calidad poética, de las personas que saben poner el corazón delante.
Un abrazo manchego, de los que nacen de la admiración y el respeto.

Angelo dijo...

Sabes que me gusta compartir lo que el poema me trasmite, son siempre todos hermosos, pero me gusta escribir lo que me sugiere.Me gustaría tener esa calma para afrontar lo que no puedo evitar, especialmente ahora que el paso de los años me hace reflexionar tanto. Me reconforta pensar que todavía pueden llegar cosas buenas después de una época difícil. Esa confianza en lo que está por venir me da ánimo.

Ester dijo...

Una poesía despaciosa, con el alma en cada verso, un placer leerte. Abrazos

Te de Ternura dijo...

ÁRBOL... Que tu MAGNIFICENCIA intensa como la propia VIDA, no se vea destruída por manos carentes de SENSIBILIDAD, de RESPETO y de BONDAD, y puedas seguir elevando tu CARISMA hacía el CIELO, que te nutre y te protege.
ABRAZO MARIA JESÚS ^:^

Eros dijo...

Se alza como el eje donde el tiempo se detiene y la naturaleza se contempla a sí misma. En un universo obsesionado con el ruido y la urgencia, sus anillos de crecimiento son el único registro de una paciencia sagrada, demostrando que la verdadera fuerza no reside en el estruendo, sino en la capacidad de permanecer. Sus hojas susurran verdades que los hombres han olvidado, y su sombra ofrece un refugio filosófico donde el alma comprende que el silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia de una armonía absoluta; un templo vivo que nos enseña que para florecer hacia el cielo, primero hay que aprender a habitar la quietud de la tierra.
Gracias por ser y existir, y te aguardo cuando lo desees AL OTRO LADO DE LA LUNA

maría cristina dijo...

Los árboles tienen esa permanencia casi eterna que los eleva por sobre nosotros, un abrazo Ma.Jesús!

Te de Ternura dijo...

Bien cierto amiga!!!
Estamos rodeados de ellos, y no es demasiada la costumbre de mirarlos.
Damos por hecho que están ahí, quietos como estatuas, pero sin darnos cuenta de que están en plena ebullición por dentro.
ARBOL... perenne como la propia VIDA, que tu magnificencia, no se vea agredida por la mano destructora del hombre
^:^

Te de Ternura dijo...

Te he escrito el primer comentario pero lo he perdido y ahora lo recupero no se bien porqué; cosas raras de las que soy una perfecta ignorante y no se solucionar.
Pero ahí lo dejo porque lo primero es lo que sale realmente del CORAZÓN ^:^

chema dijo...

hola mªjesús. ese árbol tiene un tronco muy grueso y presumiblemente unas raíces profundas. ha presenciado muchos cambios de estaciones y diferentes etapas de la historia.
abrazos!!

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Qué bonita oda a la vida del árbol, M. Jesús. El poema es precioso.
Seguimos buscándonos, porque google sigue sin actualizar. Esto pinta mal, veremos a ver por dónde salen.
Besicos muchos.

Modrina Neba dijo...

Gracias por la visita, me gusta la frase donde todo termina y comienza de nuevo :))
¡Saludos, Andreja!

Brurata dijo...

¡Qué hermosura de poema dedicado al árbol! Me ha encantado leerte y disfrutar con tus versos.
Un abrazo Mª Jesús

Arantza G. dijo...

Precioso texto. Hay árboles que en silencio nos dicen: "yo estaré aquí cuando tú te hayas ido"
Un abrazo, Mª Jesús

Tracy dijo...

Los árboles con ese porte, siempre me han llamado la atención son los guardianes de la vida y testigos de ella. Tú le haces un bonito homenaje..
Besos

Sara O. Durán dijo...

Yo pienso que todos los seres vivos tienen alma y corazón. Observo el comportamiento de los árboles y hasta de los insectos y no me queda duda.
Un abrazo.

El Sentir del Poeta dijo...

Querida amiga, llegas al alma con tus letras, tu sentir.
Ese árbol testigo de la vida de muchos sigue ahí, imponente con sus raíces bien arraigadas a la tierra, me encanto leerte.
Que pases días hermosos y felices
Besitos y te dejo todo mi cariño Poeta

Marisa Alonso Santamaría dijo...

Hola, Mª Jesús.
Hoy me ha saltado tu entrada, ¡por fin!
Me encanta todo lo que escribes y cómo transmites.
Mi enhorabuena.
Un beso con achuchón.

☞ Um Dedo de Prosa — Com Jéssica dijo...

Como um viajante que reconhece a própria pequenez diante da vastidão do mundo, compreendo que a pressa é apenas uma ilusão do ego. A sabedoria não reside em erguer grandes monumentos para o mundo exterior, mas em plantar sementes de paz, paciência e compaixão no solo do momento presente.
Saúde a você — Drª. Jéssica Mayra