sábado, 7 de abril de 2018

EL TIEMPO, MIRADA DE AMOR.


El tiempo nos golpea al nacer,
nos provoca el dolor y la lágrima.
Nos piropea y nos riñe,
nos abraza y nos araña.
Nos pinta la flor y el fruto,
la madurez y la experiencia.
Se escurre entre los dedos
y se disfraza de olvido y nostalgia.
Se sienta en nuestro regazo
y escribe en las lineas de la piel
nuestra historia de vida...

Nos pone frente al espejo de los días,
porque somos tiempo infinito,
que acaba y empieza.
Nos regala silencios de luz,
que nos enseñan a desentrañar
el fondo de la alegría y la tristeza.
Nos llama con voces lejanas,
que nos acercan al universo.
Nos impulsa a elevarnos sobre la materia
y ver unidos el pasado y el presente,
alumbrando el futuro.

El tiempo se viste de calma,
cuando miro el paso de las nubes.
De ilusión, cuando crecen
 los brotes de la parra.
De misterio, cuando siento
 los pasos del gato.
De intuición, cuando la paloma
salta de rama en rama.
De fé y esperanza, cuando alzo
 mis ojos al cielo.
De fortaleza y valentía,
cuando el alma sueña y calla.

El tiempo es LA MIRADA DEL AMOR INFINITO,
que nos mantiene y nos espera...


Imagen de la parra del pueblo en primavera.
Madrid 7-abril-2018
M.Jesús Muñoz

jueves, 22 de marzo de 2018

FLOR DE MARZO...


Marzo extiende sus manos de hierba verde,
reta al viento y a la nieve, 
mientras el sol sonríe
y le guiña un ojo entre las nubes.

Sus ojos alumbran prímula y tallo,
su corazón se viste de blancos almendros
y abre sus alas de cigüeña,
que tocan campanas del horizonte.

Barre la nieve de las cumbres,
creando riachuelos de risa y canto,
que prenden en las ventanas
macetas de esperanza.

Grita vida en el camino,
sacude las alfombras del silencio
y airean las cortinas su libertad,
que corean bandadas de aves.

Marzo abre sus brazos dorados,
acoge el misterio de la flor:
La muerte y resurrección de Jesús,
que nos impulsa a todos
hacia nuestro destino definitivo.


Imagen de Google
Madrid 22-marzo-2018
M. Jesús Muñoz

miércoles, 7 de marzo de 2018

VIENTO Y LLUVIA...


El viento tuerce el gesto, refunfuña y grita.
Se alza poderoso y altanero.
Rompe mi paisaje, para el tiempo,
que se queda en silencio.
Entona su canción e invoca
los fantasmas de la lluvia,
que limpian y renuevan mi equilibrio,
mi paz y mi constancia.
El viento y la lluvia prueban mis columnas ,
ignoran mi voz y mi nombre.
Borran mis calles y caminos,
se suben a la atalaya del miedo
y tocan las campanas de la confusión.

Desde la soledad y el silencio siento
que la lluvia y el viento
son parte de mi misma...
Palabras, risas y lágrimas,
que dibujan mi presente y
me empujan hacia el futuro.
Planean sobre mis campos manchegos,
aletargando inviernos
y engendrando primaveras.
Acunan infinitas paciencias
y renovadas esperas...
Porque inevitablemente la vida
empieza de nuevo cada día...!!


Imagen de Google
Madrid 7-marzo-2018
M.Jesús Muñoz

jueves, 25 de enero de 2018

PEQUEÑA GRAN MUJER...


Pequeña gran mujer,
no temas al tiempo, si tus manos tejen
poco a poco el sentimiento...
En tu quietud te elevas,
como gaviota en un instante,
sin alas y sin viento...
Ruge el mar en tu alma
y el horizonte te llama
para abrazar tu misterio...


La tarde te besa y te transforma
en vigilante y guerrera...
El fuego y el grito de tu espada
te lo presta, generoso, el ocaso...
Tu intuición y tu fé la alimenta
el susurro del cielo...
Las alas de tu alma se abren,
te convierten en ángel y mago...

Pequeña gran mujer,
 no temas al sentimiento
Sin saberlo tejes:
la eternidad del tiempo...!!


Mi gratitud por las fotos
a Maite Sánchez (Volarela)
Madrid 25-enero-2018
M.Jesús Muñoz

miércoles, 20 de diciembre de 2017

ACORDES DE UN VIOLÍN...


Un violín abre el alba y despliega
un acorde de luces y sentires...
Canta el gallo nervioso en el corral,
tintinea el cristal de la ventana,
arde la leña en el hogar
y se abre la caja del recuerdo,
que dibuja el paisaje nevado,
mueve el agua del río,
levanta el castillo
y moldea la cueva pobre 
y oscura.

A lo lejos una niña corre 
para llegar a tiempo...
salta sobre olvidadas primaveras,
atraviesa laberínticos veranos,
se eleva sobre nostálgicos otoños
y cruza desiertos invernales.

El violín de la tarde prende la noche,
adormece al gallo en el corral,
cierra las hojas de la ventana,
atiza el fuego del hogar
y enciende la cueva del belén,
donde luce la inocencia,
la humildad
y el amor.

A lo lejos una niña corre 
para llegar a tiempo...
Y llega cansada, dolorida
y ansiosa por vivir este presente,
donde los acordes de un violín
han pintado una estrella,
que ilumina el futuro
con halos de
 eternidad.


Imagen de Google.
Madrid 20-diciembre-2017
M. Jesús Muñoz

jueves, 7 de diciembre de 2017

DEL SUELO A LA CIMA...


Cuando la palabra desgastada, fría
y cansada tropieza en el camino y cae... 
acampa en las ruinas de un castillo,
o descansa entre las piedras
húmedas del río.

Se aquieta, deja de ser voz y grito,
alza sus ojos a la cima del sentimiento
y sueña con renovar su fuerza, su magia
y su ilusión, que bate alas, tratando
de tomar aliento.

Desde la cima planea el sentimiento,
baja a las ruinas y da voz a los espíritus
del castillo, que renuevan su valor
y su historia, llamando al caminante
y al soñador peregrino.

Se baña confiado en el agua del río
y dota de corazón a las piedras,
que cantan, ríen y lloran,
uniendo todos los tiempos
en un eterno poema.

Y toca a la palabra, que renace
vestida de humildad, fortaleza y frescura.
Esta, se encarama al sentimiento y
se alza de nuevo a la cima para ser
 voz, grito y hondura.


Imagen de Google
Corral de Almaguer 7-diciembre-2017
M. Jesús Muñoz

sábado, 25 de noviembre de 2017

DESDE LA ATALAYA DEL TIEMPO...


Desde la atalaya del tiempo
se siembra la semilla de la vida,
la seda de la infancia,
el collar de la juventud
y el abrigo de la madurez.
Se abre en perspectiva el pueblo,
la ciudad y el mundo.
Se ven sus calles,
se oyen sus voces
y se viven sus costumbres.
Se hace nuestro el camino,
el paisaje y el recodo.
Y sentimos el canto del sol,
el baile de la rosa
y el sueño de la luna.

Desde la atalaya del tiempo
recogemos el fruto de la vida,
doblamos la seda de la infancia,
guardamos el collar de la juventud
y vestimos el abrigo de la madurez.
Abrazamos el pueblo,
la ciudad y el mundo.
Acariciamos sus calles,
sus voces y sus costumbres.
Nos sentimos camino,
 paisaje y recodo
y reinventamos cada día
el sol, la rosa y la luna
en la mente y el corazón.

Desde la atalaya del tiempo
observamos el paso de las nubes,
que cuentan historias y recuerdos.
Van de la mano de las estaciones,
que nacen y mueren.
Y sin darnos cuenta nos volvemos
nube y estación,
recuerdos e historias,
que mueren y nacen de nuevo
al amor incondicional.


Imagen: Lago de Schilier, Múnich.
Madrid 25- noviembre-2017
M.Jesús Muñoz

jueves, 9 de noviembre de 2017

NOVIEMBRE NOS MIRA...


Noviembre acaricia las flores del cementerio,
que retan al tiempo, sonríen al sol
y se duermen con la luz mortecina
de la tarde, soñando eternidades...
Juega entre nubes grises y se viste
en la noche de oscuras túnicas,
susurros y voces de misterio

Noviembre corre como un gato por los sarmientos
desnudos de tu parra y ronrronea
en la ventana pidiendo viandas.
Acaricia las cuentas de un rosario
infinito que tus manos siguen
pasando, con constancia y entrega,
 por encima del tiempo y la distancia.

Noviembre nos mira pidiendo verdades,
escala los cipreses de la mente,
buscando dudas, temores y miedos,
que nos impiden tocar la cumbre.
Otea nuestra belleza efímera
y nuestra pequeñez humana,
hallando la mágica humildad,
que nos transforma y eleva.

Noviembre toca el frío del corazón,
prendiendo emociones, que nos proyectan,
como lluvia fructífera y generosa
hacia la tierra del futuro inefable.
Sujeta en su mano la muerte y la vida,
que cuelgan sobre nosotros y nos alientan
a ser, a crear puentes, saltando
hacia la grandeza del espíritu.


Imagen: cementerio de Corral de Almaguer.
Madrid 9-noviembre-2017
M.Jesús Muñoz.

miércoles, 18 de octubre de 2017

ME NACE EL OTOÑO...


Descubro el otoño en mis manos,
que dejan caer las hojas 
de la memoria,
acercándome a la desnudez
del inefable
 olvido...

Siento en mis ojos el otoño, 
que se hacen lluvia 
de calma,
templando vientos y
acunando soles
 dormidos...

Intuyo el otoño en mi alma,
que se acerca al caer 
la tarde
al fuego de la humildad,
donde arde el sabio
 y el niño...

Nace en mi corazón el otoño,
que recoge la uva
 del sentimiento
para eternizarla en la entraña
y ser después vida
 y vino...

Recita el otoño en mi mente,
 recordando las palabras 
del poeta:
"Todo pasa y todo queda"
entre el silencio 
y el grito...

En mis pasos se enreda el otoño,
que es fortaleza 
y constancia
para pintar el paisaje
y abrir huella 
y camino.

Se esconde el otoño en mis letras
dejando su eco
 y su esencia
en la blancura infinita del papel,
que me lleva de la mano
 contigo.


Imagen: El otoño en el Retiro.
Madrid 18-octubre-2017
M.Jesús Muñoz


miércoles, 27 de septiembre de 2017

ETERNO SEPTIEMBRE...


Septiembre me nace en el alma
y renace en mi piel...
Tiene ojos grises y un corazón rojizo,
que se abre en llanuras de silencio
y viñedos de pasión.
Sus brazos cálidos me levantan
en perspectiva, dándome
confianza y fortaleza.
Su nostalgia entrañable y sabia
me retorna a aquel lejano septiembre,
donde la inocencia y la esperanza
se daban la mano para comenzar
la vida en común...(hace 35 años)

Hoy se une el pasado y el presente
unidos en el camino, proyectando
el futuro...Mi mente y mi corazón
agradecen al cielo haber llegado hasta aquí.
Recuerdo las palabras de Khalil Gibrán:

"Tu eres el arco del cual tus hijos, como
flechas vivas son lanzados...Deja que
tu inclinación en tu mano de arquero
sea para la felicidad..."

En este inolvidable septiembre...
Un vuelo de voces del coro al altar
pellizcan el corazón de los novios.
El tiempo se detiene en el recuerdo
de los abuelos, en los ojos de Sofía, 
en las lágrimas de Isabel, en la bendición
del sacerdote y en el abrazo infinito
de Madrid y Múnich...
-Mis manos sienten el latido de este
presente, que septiembre eterniza
poco a poco...y nos besa a todos.


Imagen de Castilla la Mancha.
Madrid 27-septiembre-2017
M.Jesús Muñoz

jueves, 10 de agosto de 2017

CADA SOL ERES TU...


Cada sol cruza el espacio
y prende la llama de la vida.
Nos busca, nos incita,
nos susurra, nos llama,
nos encuentra
y nos abraza...
Nos habita,
 nos pinta la cara
y la entraña 
con su esencia
divina...

Cada sol me espera sin tiempo,
me acompaña en silencio.
Acuna mis temores
y mis sueños.
Me abre camino
y perspectiva.
Me inspira palabras
y sentimientos.
Me regala el calor de la tierra
y el regazo del cielo.

Cada sol late en tus venas,
acaricia tu cuerpo
y eleva tu alma,
que planea intuyendo
la infinitud.
Cada sol eres tu mismo/a
renaciendo una y otra vez al alba,
cruzando y superando
la noche de los tiempos,
como una promesa divina.


Imagen de Google.
Madrid 10-agosto-2017
M.Jesús Muñoz

miércoles, 12 de julio de 2017

EL TESTAMENTO DEL DESEO SOLITARIO.


     El verano pasado, en nuestro habitual recital de poesía, contamos con la colaboración de nuestro amigo y profesor  de filosofía Manuel Fernández de la Cueva, que nos deleitó con su original trabajo: "EL TESTAMENTO DEL DESEO SOLITARIO" En él nos mostró la belleza del alma manchega a través de los ojos del Quijote, así como su amistad con Sancho Panza. Dicho trabajo ha sido premiado este año  en el XXX CONCURSO LITERARIO INTERNACIONAL, que convoca ACCIÓN CULTURAL MIGUEL DE CERVÁNTES DE BARCELONA.
Aquí os lo dejo para que disfrutéis de él:

     La casa estaba alborotada y, después de recibir D. Quijote los santos sacramentos, encontraron una carta adjunta a su testamento. Sancho como se encontraba nervioso, no entró con el cura y prefirió esperar a la entrada de la casa. El sacerdote al ver a quien iba dirigida, pidió a la sobrina que lo llamara para darle a conocer el contenido de la carta.
     Sancho amigo:
     Cuando leas esta carta, tal vez, no esté cerca de ti para explicártela. Sólo quería con mis palabras, dejarte un sincero autorretrato de las cosas más importantes de mi vida.
     En primer lugar quería hablarte de La Mancha. Sancho, amigo, esta región de España no engaña. Quienes la conocemos sabemos que esta tierra abierta como el sol y sincera como la verdad que trae la negra guadaña cuando, sin avisar, siega nuestras vidas, no engaña a nadie. En esta tierra, Sancho, no hay nada que se pueda ocultar. El frío invierno congela los sentimientos de quienes habitan. Parece que para ellos no pasa el tiempo. Nacen, viven sin pena ni gloria, y se marchan en calma como si no hubiera pasado nada. El frío les ha hecho poco expresivos y les cuesta, ¡les cuesta mucho!, expresar todos sus afectos. La primavera, en cambio, llena de color estos fértiles campos. El alma de los manchegos se levanta y sale al paso de la vida y la fé. Creen en ellos mismos, creen en Dios y creen en el arte de quien cuida de estos campos y vigila su belleza como si fuera su propia alma. El verano, tu lo sabes bien Sancho, llena de luz y calor hasta el último rincón de La Mancha. No encontrarás, en toda esta infinita tierra, una sola alma. Sólo silencio, amigo, silencio. Es el otoño el mes del atardecer cuando se recoge el fruto de la vid. Esta es la época en la que los dioses envidian la vida de quienes recogemos el oro manchego.
     En segundo lugar, amigo, quería decirte que tú has sido la única persona que ha permanecido fiel a este anciano que sólo tuvo un deseo: moverme por la fe del "buen hacer"en estos desquiciados tiempos. Y ¿por qué digo esto amigo? Porque ni yo mismo he sabido cómo me llamo. Mi creador no se decide si nombrarme "Ingenioso Hidalgo" o "Ingenioso Caballero". Yo mismo quise cambiarme el nombre varias veces llamándome "Caballero de los leones". Ahora amigo, que yo no soy "D. Tonto"tal y como me nombró aquel eclesiástico, me gustaría llamarme "Alonso Quijano el Bueno". También me gusta el nombre que tú me pusiste: "El Caballero de la Triste Figura"porque he pensado que llamarte a ti Pancio y a mi D. Quijótiz no nos queda bien a ninguno de los dos. A ti porque, como manchego, te gusta ser quien eres y a mi porque respeto, aunque nunca te lo he dicho, la sabiduría de tus refranes y el "don" me recuerda que, sin "din" es cataplines en latín o aquel otro que dice que, como los dones valen tan poco a mi caballo le pongo "señor don Potro".
     Y por último, antes de despedirme quería pedirte un último favor y es que D. Miguel de Cervantes no quiere decir dónde nací y dónde moriré, para que contendiesen por ello todos los pueblos de La Mancha. Quiero que sólo tú sepas este secreto; Nací en un lugar que tú conoces bien y que es denominado como Barataria. Allí me gustaría morir y ser sepultado. Éste es Sancho, el único testamento que deja mi deseo solitario.
     Gracias, amigo Sancho.     
                                                 Barataria, da igual el día y el año.
     La tristeza invadió hasta el último rincón de la casa. El sol y la alegría se ocultaron entre los muebles, los colores y las paredes. Sancho, apretando la boina entre las manos, lloró en silencio.

                                       Manuel Fernández de la Cueva Villalba

                                      http://lecturasmorales.blogspot.com.es
                                      http://ernestocapuani.wordpress.com



Madrid 12-julio-2017
M. Jesús Muñoz