lunes, 25 de mayo de 2026

CÁNTICO Y GORJEO...!!


Hay un cántico dorado,
un gorjeo de alerta
que llama y clama;
brazos de luz pintan
y encienden la llama,
que entona el adiós 
del ocaso...

El ocaso duele en tu alma,
es runrún que te quema,
hierve y se propaga;
tiembla el hilo de esperanza
en la aguja que cose
el equilibrio, la paz
y la calma...

La calma se eterniza
en un instante de soles,
que bordan el grito
ahogado del silencio;
danza de vida y muerte
en torno al olvido
en el juego del tiempo...

Tiempo que es piel y corazón,
alterna lógica humana,
intuición y misterio;
ángeles caídos al borde
de la nada, equilibrando
los espejismos del ego
y la infinitud del sentimiento...

Sentimiento que es ocaso y alba,
evolución y grito de luz
entre sombras dormido;
cántico y gorjeo del alma,
soñando atardeceres,
que prenden la dicha
de ser sonrisa y grito...!


Imagen de mi autoría.
Madrid 2-6-25
M. Jesús Muñoz

24 comentarios:

Mª Jesús Muñoz dijo...

Queridos amigos, seguimos intercambiando la vida, aprendiendo a través de la creatividad de la idea y el sentimiento. Hay momentos y circunstancias en que el alma canta, trina y gorjea, se eleva, porque somos algo más que carne, que clama la infinitud...Espero que os guste el poema.
Os agradezco de corazón vuestras palabras, me impulsan a seguir compartiendo con vosotros.
Mi abrazo entrañable y mi cariño.

M. Jesús Muñoz

Angelo dijo...

A lo largo de todo el poema van apareciendo constantemente el ocaso y el alba, la luz y las sombras, la calma y el temblor, la vida y la muerte… como si cada verso caminara sobre esa línea tan delicada entre unas cosas y otras. Y quizá la vida se parezca bastante a eso: intentar mantener el paso entre lo que duele y lo que todavía ilumina, entre lo que nos inquieta y lo que nos devuelve un poco de paz. Un abrazo.

Carmen Silza dijo...

María Jesús, bien lo sabes, somos alba y ocaso, no somo más que eso, si queremos vamos con el alba y si no vamos al ocaso derechos.
Esos gorjeos del alma, me recuerda el gorjeo de los gorriones que a menudo oigo sobre todo cuando por la mañana temprano saco a pasear a mi trebol.
Esos gorjeos a saber lo que entre ellos se dicen.
El poema es un paso entre la muerte y la vida, alba y ocaso,. Debemos usar nuestra balanza y equilibrar nuestra vida.
Es siempre un placer venir a tus creaciones.
Un fuerte abrazo María Jesús.

Sara O. Durán dijo...

Un poema precioso de contrastes.
Fuerte abrazo.

maría cristina dijo...

El atardecer trae poesía en tus palabras, Ma.Jesús, imágenes que inspiran y acompañan, un abrazo!

Joselu dijo...

Hoy he publicado una entrada que tiene como tema la proximidad de la muerte como presencia luminosa según cómo se aborde. Tu texto me evoca precisamente el adiós del ocaso, la luz, la esperanza, el equilibrio, la calma, la danza de vida y muerte, la infinitud, el ocaso y el alba... Todo un conjunto de ideas y conceptos que conectan con nuestra existencia espiritual sumida en una corteza humana.Y, por fin, sonrisa y grito de éxtasis ante el descubrimiento de esto. Un cálido abrazo.

Ester dijo...

Que facilidad tienes para rimar la vida, el principio y el final con sus sinónimos románticos alba y ocaso. Un abrazo grande

carlos perrotti dijo...

Admirable profundidad logran tus versos, amiga, y por lo tanto alientan e inspiran (que no son lo mismo) tu cada vez más depurada pluma y nítida mirada dan a luz una poesía siempre un poco más intensa y certera.
Abrazo admirado!!

Valdo dijo...

Amiga, lo primero que cautiva en una vista rápida de tu poema es el ritmo que has conseguido a partir de la técnica de elaborar en cada verso la finalización del anterior.
Pero en una segunda mirada más atenta se encuentra lo profundo que generalmente surge desde tu pluma. Aquí el bello diálogo entre sombra y luz reflejando un conflicto emocional y su transformación.
Siempre hay tensión entre dolor y felicidad, lo que no resulta fácil es resolverlo de esa manera circular de la caída y el renacimiento (eso es todo tuyo).
Un placer leerte, abrazos.

J.P. Alexander dijo...

El atardecer siempre nos cautiva y hace que escribamos. Te mando un beso.

Maite dijo...

En poema conmovedor, María Jesús. Gracias por compartirlo. Besos

Laura. M dijo...

Calma infinita que muere y vuelve a nacer cada día. Intuición y misterio como bien lo pregonan tus versos. Guapo atardecer.
Buena semana M º Jesús.
Un abrazo.

Francesc Cornadó dijo...

Precisos estos versos:

"el hilo de esperanza
en la aguja que cose
el equilibrio, la paz
y la calma..."

San de antología. Te felicito.

Francesc Cornadó dijo...

Preciosos estos versos:

"el hilo de esperanza
en la aguja que cose
el equilibrio, la paz
y la calma..."

Son de auténtica antología. Te felicito.

Gil dijo...

Leí tus versos varias veces, y cada vez encontré en ellos una belleza y sonoridad particular que me gusto mucho. Prefiero "navegar" más cerca del amanecer, M.Jesús. Un abrazo

Milena dijo...

Preciosos versos, Mª Jesús, una delicia de poema de nuevo, reflejas y transmites tanto... y das tanta esperanza! La foto también a juego con el poema, una maravilla... Gracias, amiga, eres puro aliento, un fuerte abrazo

chema dijo...

hola mªjesús, me encantan el poema y la foto!
ese atardecer transmite paz y calma, que se aprecian cuando no se tienen. a veces parece que la tranquilidad es un equilibrio inestable...
abrazos!!

Ingrid Zetterberg dijo...

El ocaso siempre tan sugestivo nos inspira versos, estimada Ma. Jesús. Te agradezco enormemente tu paso por mis blogs. Un abrazo apretado.

Manuel dijo...

Hola, María Jesús.Precioso poema que para mi es un canto a la vida, ya que el ocaso y el alba forman una natural simbiosis donde ambas se necesitan, y una muestra más, de que la vida continúa; y que a pesar de los avatares de la vida no debemos de perder la esperanza de que todo continúe así, por los siglos de los siglos.
Un fuerte abrazo, amiga.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Qué cántico con gorjeo incluido tan hermoso, nos regalas M. Jesús. Lleno de luz, ocaso y vida!! Precioso.
Besicos muchos.

Meulen dijo...

siempre latente la esperanza, aquello que nos da aliento
para no desfallecer en el tránsito de la vida
todo lo que se irradia en el buen sentir de la palabra
del buen hacer y del gran anhelo
todo ello vibra y se une a lo positivo
que debemos declarar cada día
la fuerza bienhechora del buen amor.

Abrazos.

A.S. dijo...

Tu poema, María Jesús, es precioso! Al anochecer, el cielo arde antes de dormirse. Hay una dulce melancolía, como si el mundo entero cerrara lentamente los ojos. Hay una pausa dorada donde el alma respira, entre violetas y restos de luz solar, y el crepúsculo pinta el cielo con anhelo...

Buen fin de semana querida amiga.
Mi abrazo entrañable y mi cariño.

Momentos dijo...

Querida y bella amiga, precioso poema.
Alba y ocaso son la vida misma, es una delicia leerte.
Que pases un hermoso y feliz día
Besitos y te dejo todo mi cariño mi admirada Poeta

Tracy dijo...

María Jesús, describes muy bien la vida que es el espacio entre el alba y el ocaso
Besos