Hay amapolas,
que son presencia y luz
todas las horas;
te bendicen el tiempo
si las valoras.
Guardan, custodian su misterio
con celo y juegan al despiste,
mueven sus pétalos de seda;
se entregan en brazos del viento,
cuyo aliento las besa y las viste
de humilde y sencilla belleza.
Hay amapolas
tímidas, solitarias
sin compañía;
de día tejen sueños,
de noche los olvidan.
Y sin cansarse siempre esperan,
que a su puerta llame el destino,
peregrino, sabio y maduro;
que las salve de la ladera,
olvidadas en el camino,
de este loco y perdido mundo.
Hay amapolas
soldados, ángeles caídos
en lucha y guardia;
defendiendo valores,
que grita, reclama el alma.
Expectantes vigilan, cuidan
la mente, el corazón y el paso
de voces mudas y olvidos;
nómadas errantes, heridas
de sol entre el cielo y el barro.
Ahí están los ángeles caídos...!!
Hay amapolas
que son monjes orantes
mirando al cielo;
en entrega generosa
eternizan el tiempo.
Tocan la magia del milagro,
el presagio de una mariposa,
la sincronía tierra y cielo;
invocan la lluvia y su canto,
la frescura de la rosa
y la voz divina en el viento.
Hay amapolas,
que nacen como rosas
para vivir...
nacen, crecen contigo
y permanecen en ti...!
Imagen de mi autoría.
Madrid 7-mayo-2026
M. Jesús Muñoz
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20 comentarios:
Poema precioso aludiendo a las amapolas, son muy sencillas pero fuertes y lindas.
Abrazos.
Es mi flor preferida, este fin de seman último he estado de viaje y he visto un montón, las había enormes. Gracias por las palabras que les dedicas. Abrazos
Mi flor preferida, has dejado tantas clases de ellas que ahora toca definir en qué grupo estás. Casi lo sé, pero quiero rumiarlas más.
Las amapolas y violetas son mis silvestres favoritas, por cierto ,este año no veo ni una amapola, parece como si se hubiesen extinguido.
Un bello poema en honor a las amapolas.
Feliz viernes.
Un fuerte abrazo
Precioso poema, estrofa a estrofa vas desgranando los campos repletos de amapolas o ababoles... estéticamente, el poema también representa a nuestra tierra manchega, donde el verde se ve intenso con estas sencillas flores de color rojo. Belleza natural que nos regala el mes de mayo. Abrazos
Poema delicado y simbólico que convierte las amapolas en metáforas de presencia, fragilidad, espera y trascendencia. Entre luz y olvido, soldados y monjes, la voz poética revela una espiritualidad humilde que habita lo cotidiano y resiste al caos del mundo, invitando a mirar con asombro y cuidado lo vivo siempre.
En Cataluña son muy escasas. Deben de echar herbicidas para que no salgan. A mí me entusiasman y me producen íntima alegría.
Saludos.
Hay amapolas que muestran su belleza en ese conseguido y bello poéma.
Gracias por mostrarlo.
Un beso.
Campos de amapolas! Campos de luchas vanas! Menos mal que la Naturaleza y tu poema nos salvan! Un abrazo Ma.Jesús!
Se ve un campo florido, lleno de belleza
en el sentir y ver sobre la naturaleza
que nos dona esos espacios únicos y que nos conectan
con todo lo relevante de la existencia...relacionadonos en ese andar vivencial.
Ver un campo de esas flores debe ser un gozo sin dudas,
porque yo conozco en forma aislada esas flores
y si son muy hermosas...
Te dejo un abrazo grande.
Adoro esta delicada flor... silvestre y efímera... siento una consonancia especial con las frágiles y coloridas amapolas... Y tu poema, Mª Jesús, me encanta, le va como anillo al dedo, es poema-amapola... pero no se lo llevará el viento... Abrazo enorme, querida amiga, muy feliz día!
Tu poema obliga a una lectura aguda, porque hay más elementos que la simple belleza de las amapolas. Nacer y desarrollarse es posible hacerlo de manera favorable o no, depende de si se nace en una ladera o en un lugar fértil.
Y me gustan los varios mensajes indirectos que contienen tus versos. Valorando lo simple, el que pueda hacerlo, obtendrá lo sagrado de la vida cotidiana.
Una linda muestra de que lo pequeño puede lograr perpetuidad.
Un abrazo.
Tus detecciones y metáforas, tu destreza y potencia descriptivas... Qué lujo tu inspiración e influencia, amiga...
Bellísimos tanto tu poema, como la imagen
Te felicito
Isaac
Mi querida amiga, que hermosura
de letras nos regalas, y que bien usas
las metaforas, y las detallas con una
belleza unica, me encanto.
Besitos dulces
Siby
Esa tentación, ese enamoramiento que produce en la mirada las amapolas, pero cuando son legión en medio del trigo, es una contradicción para quien cosecha. Cuando contemplo esta belleza que has plasmado, pienso también en ese otro que cosecha y cuya mirada no es coincidente con la nuestra.
Un amistoso abrazo.
Así es María, sigue habiendo amapolas que dan alegría a nuestras vidas. Amapolas, grillos y otros seres y plantas que conviven en armonía con todos nosotros. No puedo decir lo mismo de otras especies que más que alegrarnos, nos complican la vida y existencia con actitudes y pensamientos negativos. Porque la bondad existe, como también la maldad y tantas otras cosas, a lo largo del sendero de la vida.
Un bello poema con esa sintonía metafórica que describe tu alma sencilla desde el campo, con ese colorido y esa entrega de humildad que dan las amapolas y, que tan bien has descrito con este poema.
Sigue siempre así, amiga. Te envío un abrazo muy fuerte poeta. Juan.
un precioso poema, con esa estructura de diálogo que me encanta.
el color complementario del verde es el rojo. las amapolas aportan un contrapunto a la hierba. precisamente ahora voy a dar clase a una zona periférica de madrid donde crece alguna amapola que otra.
abrazos!!
Hola MªJesús. Es la primera vez que vengo a tu blog. He visto que escribes preciosos poemas y me he quedado a leerte. Sino no te importa me quedo aquí.
El poema huele ha dulce esencia de amapolas con un fresco aroma a primavera. Las amapolas son una flor silvestre que siempre me ha gustado junto con ramas de Lavanda.
Buena semana.
Mónica.
Estimada M. Jesús, me llama la atención que tan lindos sentimientos estén enfocados en las amapolas, es como que para ti tuvieran un significado especial. Recuerdo a una amiga que a su hijita la nombró Amapola, aunque terminó diciéndole siempre “Polita”. En fin, tuve la curiosidad... Hermosos tus versos, son dignos de leer, es como una lista de virtudes que nos encantaría tuviesen todos los humanos. Un beso para ti, te deseo feliz semana amiga.
P A T Y
Maravilloso poema, María Jesús! Un poema lleno de simbolismo que llega al alma. Las amapolas... tan bellas en su sencillez, son como ángeles en la tierra pisoteados por la brutalidad humana, pero otras amapolas renacen, como monjes en oración, para sobrevivir y resistir, ¡permaneciendo intactas en su belleza!
Te dejo mi abrazo entrañable.
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