Somos cepas, entre cielo y tierra,
cubiertos de ideas-sarmientos;
deseos arañando la vida,
hojas de sueños al viento,
que arden con pasión
en la hoguera
efímera de la existencia.
Asciende el humo de los sueños,
cálida oración al infinito
para ser viento, lluvia y sol,
que cae regando los sentidos
y recordar la vieja lección,
que quedó pendiente en el camino.
Y aprendemos a madurar,
al ver la risa del verano
pasar en el agua del río;
caer las hojas del otoño,
poniendo memoria al olvido;
y brotar la flor del invierno
en árbol desnudo y sin nido.
Y en primavera qué aprendemos...?
que la vida empieza cada día
y esa nube rosada del cielo
viene a llenarnos de dicha;
es el espíritu de un sueño,
que siempre contigo camina
y susurra en el viento: "Te quiero..."
Imagen de mi amiga: Chelo Mendoza.
Madrid 21-abril-2026
M.Jesús Muñoz

1 comentario:
Un poema hermoso, lleno de verdad y dulce
Paz
Isaac
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