un gorjeo de alerta
que llama y clama;
brazos de luz pintan
y encienden la llama,
que entona el adiós
del ocaso...
El ocaso duele en tu alma,
es runrún que te quema,
hierve y se propaga;
tiembla el hilo de esperanza
en la aguja que cose
el equilibrio, la paz
y la calma...
La calma se eterniza
en un instante de soles,
que bordan el grito
ahogado del silencio;
danza de vida y muerte
en torno al olvido
en el juego del tiempo...
Tiempo que es piel y corazón,
alterna lógica humana,
intuición y misterio;
ángeles caídos al borde
de la nada, equilibrando
los espejismos del ego
y la infinitud del sentimiento...
Sentimiento que es ocaso y alba,
evolución y grito de luz
entre sombras dormido;
cántico y gorjeo del alma,
soñando atardeceres,
que prenden la dicha
de ser sonrisa y grito...!
Imagen de mi autoría.
Madrid 2-6-25
M. Jesús Muñoz

5 comentarios:
Queridos amigos, seguimos intercambiando la vida, aprendiendo a través de la creatividad de la idea y el sentimiento. Hay momentos y circunstancias en que el alma canta, trina y gorjea, se eleva, porque somos algo más que carne, que clama la infinitud...Espero que os guste el poema.
Os agradezco de corazón vuestras palabras, me impulsan a seguir compartiendo con vosotros.
Mi abrazo entrañable y mi cariño.
M. Jesús Muñoz
A lo largo de todo el poema van apareciendo constantemente el ocaso y el alba, la luz y las sombras, la calma y el temblor, la vida y la muerte… como si cada verso caminara sobre esa línea tan delicada entre unas cosas y otras. Y quizá la vida se parezca bastante a eso: intentar mantener el paso entre lo que duele y lo que todavía ilumina, entre lo que nos inquieta y lo que nos devuelve un poco de paz. Un abrazo.
María Jesús, bien lo sabes, somos alba y ocaso, no somo más que eso, si queremos vamos con el alba y si no vamos al ocaso derechos.
Esos gorjeos del alma, me recuerda el gorjeo de los gorriones que a menudo oigo sobre todo cuando por la mañana temprano saco a pasear a mi trebol.
Esos gorjeos a saber lo que entre ellos se dicen.
El poema es un paso entre la muerte y la vida, alba y ocaso,. Debemos usar nuestra balanza y equilibrar nuestra vida.
Es siempre un placer venir a tus creaciones.
Un fuerte abrazo María Jesús.
Un poema precioso de contrastes.
Fuerte abrazo.
El atardecer trae poesía en tus palabras, Ma.Jesús, imágenes que inspiran y acompañan, un abrazo!
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